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Alternativa a Trello para agencias creativas

Trello es barato y fácil, y por eso casi todos empezamos ahí. Qué se rompe cuando un estudio crece: adjuntos de 10 MB, aprobaciones del cliente por fuera y ningún sitio para el dinero. Comparativa honesta con Nazan.

Columnas del tablero

Lo que trae por defecto

Por hacer En curso Hecho

Las fases de tu producción

Guion Rodaje Montaje Revisión del cliente Entrega

La columna marcada aparece en el portal del cliente esperando su respuesta.

Esta comparación es para el estudio creativo que usa Trello y empieza a sentirlo corto, o que lo está evaluando: entre cinco y quince personas, con clientes que revisan y aprueban piezas.

Si tu equipo son dos personas y el trabajo entra y sale en la misma semana, Trello está bien y esta página no te va a convencer de lo contrario.

Trello es barato y fácil, y eso hay que decirlo primero

Casi toda agencia creativa empieza su gestión de proyectos en Trello, y por buenas razones. Se entiende en cinco minutos, no hay que configurar nada y el plan gratuito alcanza para arrancar.

También es más barato que Nazan en equipos pequeños, y por un margen amplio: su plan de entrada cuesta una fracción de lo que cuesta Studio para el mismo número de personas. Las cifras están en la tabla del final.

Si tu problema es “necesitamos un tablero compartido y que no cueste nada”, Trello lo resuelve mejor que cualquier software de gestión de proyectos más completo. Lo que sigue es sobre qué pasa cuando el problema deja de ser ese.

El adjunto de 10 MB y los archivos de producción

Es el primer muro y aparece rápido. En el plan gratuito de Trello cada archivo adjunto puede pesar 10 MB. Un JPG de un render los pasa. Un PDF con las tres propuestas de identidad, también.

Así que el archivo real termina en otro lado —Drive, WeTransfer, Dropbox— y en la tarjeta queda un enlace. Al principio funciona.

A los seis meses tienes catorce tableros y un Drive paralelo donde nadie sabe cuál es la versión final, porque la carpeta dice final_v3_ESTA y la tarjeta apunta a final_v2.

En Nazan el archivo vive en el proyecto: hasta 5 GB por pieza en Studio y Agencia, con un explorador de carpetas donde puedes subir una carpeta entera conservando su estructura.

El cliente descarga desde su portal lo que necesite, o toda la selección en un .zip.

El cliente aprueba, y queda escrito

Trello no tiene aprobación de cliente. Se simula: una lista llamada “Esperando visto bueno”, una etiqueta amarilla, un comentario que dice “ok” y un correo por si acaso.

Funciona hasta que hay una discusión. Dos semanas después nadie encuentra quién aprobó el corte de quince segundos, ni cuándo, y la conversación se resuelve por WhatsApp.

En Nazan cada proyecto tiene un portal con su dirección y su PIN. El cliente entra sin crear cuenta ni ocupar licencia, ve en qué fase va todo, y aprueba o pide cambios. Lo que decide queda con fecha dentro del proyecto.

Además puedes marcar una columna del tablero como columna de revisión: lo que cae ahí aparece automáticamente en el portal esperando respuesta.

El presupuesto de cada cuenta de cliente

Trello gestiona trabajo, no plata. Para saber si la cuenta de un cliente deja margen hay que salir a una hoja de cálculo.

Nazan trae un presupuesto por sobres: repartes lo que entra entre categorías —producción, pauta, freelancers, licencias— y cada gasto descuenta del sobre que le toca.

Cuando el de freelancers se está quedando corto a mitad de mes, lo ves antes de que sea un problema y no cuando llega la factura.

Un muro de ideas para la campaña, antes de las tarjetas

En una agencia creativa, una campaña no empieza siendo una tarjeta. Empieza como tres referencias, un moodboard a medias y una idea que todavía no se puede escribir en una línea.

Eso en Trello no tiene sitio, así que vive en Milanote, en Figma o en una carpeta de capturas.

El Muro de Nazan es un lienzo infinito donde tiras notas, imágenes, paletas y enlaces sin estructura, y está incluido desde el plan gratuito.

Ver la campaña entera, no solo la columna

El tablero responde bien a “qué estamos haciendo ahora” y mal a “llegamos al 20”. Para eso hace falta ver el mes completo y las dependencias entre piezas: si el rodaje se corre tres días, qué entregas se mueven detrás.

Trello resuelve esa parte con vistas adicionales de calendario y línea de tiempo que llegan con los planes de pago, y con Power-Ups de Gantt en los casos más exigentes.

En Nazan el mismo tablero se mira de tres formas sin cambiar de herramienta ni de plan: vista de mes, vista ancha y Gantt con dependencias e hitos.

Es el mismo trabajo visto desde otra distancia, no un tablero paralelo que haya que mantener al día.

Los Power-Ups que acabas pagando aparte

Trello resuelve lo que le falta con Power-Ups, y en los planes actuales puedes añadir los que quieras a cada tablero.

El detalle es que los que hacen algo serio —seguimiento de tiempo, informes, campos calculados, diagramas de Gantt— son productos de terceros con su propia suscripción.

La cuenta real del tablero de una agencia creativa rara vez es solo el precio de Trello.

Suele ser Trello más el Power-Up de reportes, más la herramienta donde vive el moodboard, más el Drive donde están los archivos de verdad, más la hoja de cálculo del presupuesto.

Ninguna de esas piezas es cara por separado. El costo está en sostenerlas: cinco sitios donde mirar y ninguno que sepa lo que hacen los otros.

Dónde vive el brief

Trello tiene descripciones de tarjeta y comentarios. Para un brief de campaña de tres páginas, con referencias, tono y entregables, eso se queda corto, así que el brief termina en Google Docs y en la tarjeta queda el enlace.

Nazan tiene Notas: documentación por bloques anidados, con listas de tareas, plantillas de brief y enlaces entre páginas. El brief vive dentro del proyecto al que pertenece, y está disponible en todos los planes, incluido el gratuito.

El reporte de fin de mes

Cada mes hay que contarle al cliente qué se hizo. En Trello eso significa mirar el tablero y escribirlo a mano, o pagar un Power-Up de informes.

Nazan trae reportes con tres vistas: el resumen de la agencia, el rendimiento por persona y las métricas de redes sociales de cada cuenta.

El detalle por cliente se filtra por fechas y se exporta a PDF, que es como el cliente lo quiere recibir.

Dónde se cruza la cuenta

Trello cobra por asiento y sus planes son de los más baratos del mercado. En equipos pequeños gana esa comparación sin discusión, y ya lo dije al principio.

La cuenta cambia por dos motivos.

El primero es la forma del precio: Trello multiplica por cada persona, mientras que el plan Agencia de Nazan es tarifa plana con usuarios ilimitados, así que a partir de cierto tamaño una línea cruza a la otra.

El segundo es lo que hay que sumarle.

El precio de Trello rara vez es el costo real de un tablero de agencia: hay que añadir el Power-Up de informes, la herramienta del moodboard, el Drive de los archivos pesados y la hoja del presupuesto. Esas piezas van aparte y tienen su propia suscripción.

Las cifras concretas de ambos están en la tabla, con la fecha en que se contrastaron.

Cómo migrar tus tableros de Trello a Nazan

Trello exporta cada tablero a JSON o CSV desde su propio menú. Exporta todo como respaldo y guárdalo, pero no lo repliques.

Elige un proyecto —el que más idas y vueltas tenga con el cliente— y móntalo en Nazan con las fases reales de su producción, no con las columnas viejas. Trae solo las tarjetas vivas.

Cuando ese cliente haya aprobado algo desde su portal, mueves el resto.

Los tableros terminados no necesitan migrar a ningún lado.

Si estás eligiendo software de gestión para tu estudio

Trello hace una cosa y la hace muy bien: tableros simples, baratos, sin fricción.

Si tu equipo creció hasta necesitar que el cliente apruebe formalmente, que los archivos pesados vivan con el proyecto y que alguien pueda decir si la cuenta deja margen, ahí es donde Trello se queda corto.

Puedes probar Nazan con un solo proyecto y dejar el resto en Trello mientras decides. Es gratis y no pide tarjeta.

Nazan y Trello, lado a lado

Nazan Trello
Precio para 5 personas $49.95/mes $25-50/mes
Precio para 10 personas $59/mes $50-100/mes
Tamaño por archivo 5 GB 10 MB en el plan gratis
El cliente entra sin cuenta
Aprobación con registro
Fases de producción Más allá de por hacer / en curso / hecho A mano
Presupuesto por cuenta
Reportes incluidos Con Power-Ups
Muro de ideas
Curva de entrada Media Mínima

Precios de lista con facturación anual, contrastados con la página oficial de Trello en julio de 2026. Las tarifas cambian: confírmalas antes de decidir.

Preguntas frecuentes sobre Trello y Nazan

¿Trello es más barato que Nazan?

Para equipos pequeños, sí. Trello Standard son $5 por usuario, así que cinco personas cuestan $25 al mes frente a los $49.95 de Studio. La cuenta se da vuelta al crecer: diez personas en Trello Premium son $100 mensuales y el plan Agencia de Nazan son $59 con usuarios ilimitados.

¿Puedo pasar mis tableros de Trello a Nazan?

Trello exporta cada tablero a JSON o CSV desde el menú del tablero. Conviene no replicarlo todo: crea el proyecto en Nazan, monta las fases reales y trae solo las tarjetas vivas. Los tableros terminados se quedan en la exportación.

¿Qué gano si mi equipo ya está cómodo en Trello?

El cliente deja de ser un problema aparte: aprueba desde su propio enlace y queda registrado. Y dejas de sostener el Drive paralelo, porque los entregables viven en el proyecto con archivos de hasta 5 GB.

¿Cuándo conviene quedarse en Trello?

Si tu equipo es pequeño, el trabajo entra y sale rápido y nadie tiene que aprobar nada formalmente, Trello resuelve esa gestión de proyectos mejor y más barato. También si tu proceso ya depende de Power-Ups concretos que no quieres perder.

Pruébalo con un proyecto real

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